"A mí me enseñaron en la calle que me debía parar bonito, que le tenía que hacer huevos, y sino me iban a dar matarife". Estas fueron las palabras de un amigo, a quien vi crecer junto a mí, recuerdo aun cuando las calles de invierno jugamos fútbol hasta ya tarde, esos días han pasado, nada es lo mismo. Hace tres años volví a ver a ese niño, el que jugaba fútbol conmigo, había cambiado mucho, ya no era el chico de antes. Su vida estaba ahora inmersa en el mundo de las maras y las pandillas, me preguntaba dónde había quedado aquel chico. No dude en hablar con él, pues en ningún momento había dejado ser para mí aquel que vi crecer en cierta etapa. Personas como este hombre tal vez lo tuvieron todo de pequeños, pero quizá no educación en la familia, más allá de educación no tuvieron amor . En una ocasión anterior ya había hablado de la educación en los hogares, lo vuelvo a recalcar ya que es necesario que la gente aprenda que la vida es de incentivarla desde el inicio en ...